La madera tiene la calidez de ser parte orgánica de un ser vivo, que todavía respira. Se mueve, arquea, torsiona, agrieta, durante siglos.

Al terminar la primera talla de madera, me sentí orgulloso al haber salvado de la leña aquel pedazo de tronco de haya.

Leer más....

 
                 
     
       
           
Serie llamas:          

I Simposium Internacional de Escultura

La Caldera, Salta, Argentina.